¿Como trabajamos?

Para ofrecer el mejor servicio, en Moviment i Salut, te ofrecemos diversas modalidades terapéuticas.

Terapia Manual

La utilización del contacto manual para tratar dolencias no es ni novedoso ni exclusivo del fisioterapeuta. Sin embargo, la terapia manual es mucho más que el contacto con el paciente, pues se requiere de un buen conocimiento de la fisiología, anatomía y patología, así como de factores relacionados con la vivencia personal de la enfermedad por parte del paciente. El uso racional del contacto, basado en una buena exploración y razonamiento son la base de la terapia manual.

La terapia manual está constituida por el conjunto de métodos y actos con finalidad terapéutica y/o preventiva que se aplican manualmente sobre los tejidos musculares, óseos, conjuntivos y nerviosos, y que pretende obtener de forma directa y/o refleja, reacciones fisiológicas que equilibran y normalizan las diversas alteraciones musculares, osteoarticulares, orgánicas y funcionales, así como sus manifestaciones dolorosas.

Como terapia manual se entienden diversas aproximaciones terapéuticas como Kaltenborn, Maitland, Mulligan, McKenzie, Cyriax, neurodinámica, masaje del tejido conjuntivo, miofascial etc.

Ejercicio terapéutico

El ejercicio terapéutico se entiende como la progresión lógica y necesaria del movimiento pasivo por parte del paciente para conseguir una mejora en la calidad de vida.

La definición de fisioterapia, basada en el paradigma de movimiento, conlleva implícita la asunción del moviento pasivo y del ejercicio activo como parte del arsenal tearpeútico del fisioterapeuta.

Existen diversos métodos de tratamiento basados en el ejercicio activo: estrategias muy específicas como los ejercicios de control motor o pilates o más inespecíficas y con beneficios más generales como el ejercicio de potenciación o ejercicio aeróbico. El fisioterapeuta es el profesional adecuado para pautar la progresión lógica en cuanto a la recuperación de la salud.

Tratamiento del dolor crónico

Se considera dolor crónico aquel que perdura más allá del tiempo de curación de los tejidos y que altera de manera significativa la calidad de vida de quien lo padece, dejando de tener una función protectora para convertirse en fuente de sufrimiento.

Los aspectos relacionados con el origen del dolor se relacionan con el estado de alerta desproporcionado del organismo en relación a su propio bienestar, que se traduce en cambios neurofisiológicos capaces de perpetuar el dolor y sufrimiento.

Estos cambios neurofisiológicos acaban provocando una disminución del estímulo necesario para que aparezca una respuesta concreta (dolor), mediante la sensibilización de todo el tracto nervioso desde la piel, músculo o articulación, hasta el cerebro.

En casos de dolor crónico o disfuncional, pues no tiene función biológica ninguna, la labor del fisioterapeuta consiste en intentar regular de nuevo el sistema nervioso para que responda con lógica a los estímulos aversivos o potencialmente aversivos. Para ello, el terapeuta cuenta con diversas armas terapéuticas como la educación en dolor, empoderamiento del paciente, ejercicios de reconocimiento de lateralidad y trabajo en espejos, dosificación de ejercicio y una progresión adecuada para conseguir la normalización del sistema nervioso y con ello la recuperación de la calidad de vida.

Migrañas, fibromialgia, algodistrofias simpaticorreflejas (Síndrome Doloroso Regional Complejo, como se ha venido a llamar últimamente) o diversas patologías y desórdenes musculoesqueléticos son susceptibles de beneficiarse de estas estrategias de tratamiento.

En Moviment i Salut, entendemos la patología del paciente desde una perspectiva global, con una gran interacción entre diversos componentes, de diversa naturaleza. Podemos ayudarte cuando los componentes más importantes del problema sean susceptibles de tratarse con movimiento. Aquí os dejamos algunos de los más comunes:

Síndromes de disfunción del movimiento

Los síndromes de disfunción del movimiento suponen alteraciones en la movilidad debido a un desequilibrio de fuerzas entre los distintos componentes musculares que actúan sobre una articulación o segmento corporal. Para restaurar este equilibrio el fisioterapeuta cuenta con diversas herramientas y perspectivas, todas relacionadas con ejercicios terapéuticos de baja y alta intensidad, muy específicos pero con la vista puesta en la restauración de la función y no sólo en la mejora de la actividad muscular analítica.

Sindrome de dolor miofascial

El síndrome de dolor miofascial es un cuadro clínico común que cursa con dolor muscular localizado a la palpación del músculo afectado, y cuya característica principal es el dolor referido, percibido en una zona alejada del músculo responsable, y las limitaciones de la movilidad y fuerza.

El tratamiento del síndrome de dolor miofascial es diverso, pudiéndose usar técnicas no invasivas como estiramientos, masajes, mejora del síndrome de disfunción del movimiento asociado, o bien invasivas como la punción seca muscular.

Disfunción neural

El funcionamiento subóptimo del nervio puede dar lugar a síntomas relevantes clínicamente. La lesión del nervio cursa con pérdida de sensibilidad, fuerza y reflejos. Sin embargo, aún en ausencia de lesión, el paciente puede sufrir dolores, picores o adormecimientos cuya causa sigue siendo el sistema nervioso. Las pruebas, en el que caso de que se realicen, no suelen ser concluyentes, pero la correcta exploración subjetiva y objetiva sí pueden serlo.

Los nervios son estructuras vivas, con su propio metabolismo, que discurren a través de una serie de túneles o entre diversos tendones o músculos capaces de comprimirlos y provocar síntomas, aún sin provocar una lesión. El manejo adecuado de estas alteraciones permite mejorar la salud del nervio y con ello la mejora de los síntomas del paciente.

Disfunción articular

Las articulaciones permiten la movilidad entre segmentos óseos, aumentando así la capacidad de resistencia a la compresión del cuerpo y, sobretodo, el movimiento del cuerpo para desplazarnos o llevarnos el alimento a la boca.

La anatomía de las articulaciones es bastante compleja, con al menos dos superficies articulares recubiertas de cartílago articular, la cápsula articular con los correspondientes refuerzos ligamentosos. Además, en algunas situaciones tenemos también los fibrocartílagos que dan más congruencia a la articulación.

Existen diversos tipos de movimientos a nivel articular. La alteración en cualquiera de ellos es capaz de provocar síntomas y limitar la movilidad de la articulación. Mediante técnicas de terapia manual, el terapeuta es capaz de mejorar esta situación, siempre y cuando la fuente de los síntomas se relacione preferentemente con una disfunción en la articulación.

Clasificación por mecanismos del dolor

La mayoría de consultas a fisioterapia, y a cualquier profesional sanitario, guardan relación con el dolor. La mayoría de dolores guardan relación con la salud de los tejidos, pero esta situación no se da en todas las circunstancias, por lo que la determinación y clasificación adecuada de los mecanismos del dolor en diferentes categorías: nociceptivo (dolor relacionado con el músculo, hueso o ligamento lesionado), neuropático (dolor relacionado con la lesión o enfermedad de un nervio) o disfuncional (dolor no relacionado con la salud de los tejidos, sino con el estado de alarma del sistema nervioso) facilita la identificación del cuadro clínico y permite establecer un tratamiento adecuado.

Aunque esta lista no es exhaustiva y no se muestran todas las patologías a las que puede ayudar el fisioterapeuta especializado en el sistema neuromusculoesquelético, las patologías que más habitualmente nos encontramos en la clínica se relacionan con:

Lesiones deportivas

Debido a la gran demanda a la que los deportistas someten sus estructuras corporales, es probable que en algún momento estas fracasen y acaben por ser responsables de síntomas o acabar por romperse.De entre las lesiones más habituales en el deporte nos encontramos con las lesiones musculares y las tendinopatías, si bien no pueden excluírse otras como las fracturas, especialmente en deportes de alta velocidad o contacto.

El conocimiento de la biología de los tejidos y de las demandas del deportista exige una atención personalizada y exhaustiva, con lo que es importante ajustar bien la carga y respetar los tiempos de recuperación.

Lumbalgias y cervicalgias

El dolor lumbar es, con diferencia, el más prevalente de los dolores de origen musculoesquelético, y responsable de un gran gasto sanitario tanto como consecuencia directa del dolor, como de la pérdida de función y la discapacidad asociada. Se han desarrollado diversos modelos de clasificación del dolor lumbar, si bien la gran mayoría de los dolores lumbares entran en la categoría de dolor inespecífico, al no poderse detectar una fuente responsable de los síntomas, aún cuando se realicen multitud de pruebas diagnósticas. Sin embargo, el fisioterapeuta está bien posicionado para no solo aliviar muchos dolores sino, y sobretodo, para mejorar la discapacidad del paciente.

Hernias de disco

La patología del disco intervertebral es responsable de síntomas, muchas veces muy incapacitantes para el paciente. Además, se asocia a una larga evolución y duración y, en no pocas ocasiones, a una alteración de la raíz nerviosa que, en el caso de la columna lumbar suele dar lugar a la llamada ciática.

Esguinces

La rotura de un ligamento como consecuencia de un movimiento brusco más allá de la capacidad de resistencia tensil del ligamento conlleva aparejada una gran respuesta inflamatoria y un dolor intenso.

El fisioterapeuta puede ayudar al paciente con una lesión ligamentosa de diversas maneras, pero en definitiva tendrá que controlar y progresar en la administración de carga, al tiempo que trabaja la integración perceptiva de la zona lesionada en el esquema corporal del paciente, alterado tras la lesión.

Radiculopatías y ciáticas

La lesión de la raíz nerviosa cursa con pérdida de función del nervio (menos sensibilidad, fuerza y reflejos). Aunque en no pocas ocasiones estas lesiones son difíciles de detectar, cuando son agudas son extremadamente dolorosas e incapacitantes. El paciente puede beneficiarse de un tratamiento adecuado de fisioterapia basado en las premisas descritas anterioremente.

Fibromialgia y dolores crónicos)

El dolor de larga evolución, y que supone una alteración significativa en la calidad de vida del paciente, necesita de un abordaje propio, centrado en la persona y en como esta es capaz de manejarse en su entorno, si bien con las herramientas de que dispone el fisioterapeuta como son el movimiento y la educación en la consecución del objetivo que supone la regulación del sistema nervioso, responsable de los síntomas de dolor y del sufrimiento del paciente.

Habitualmente, los pacientes preguntan por cuestiones puramente prácticas acerca de la sesión de tratamiento y valoración. En cualquier caso, y para disipar dudas prácticas, os dejamos algunas preguntas frecuentes:

¿Cuánto dura una visita?

La duración de una visita oscila entre 30 y 45 minutos, dependiendo de si se trata de una primera visita o visitas posteriores, así como de la patología que presente. En cualquier caso, el terapeuta adaptará la duración de las visitas a sus necesidades

¿Cuánto cuesta una visita?

La visita de fisioterapia en el centro Moviment i Salut son tiene un precio de 30€ e incluye una valoración y tratamiento. Habitualmente la recomendación de algún ejercicio o la aplicación de algún vendaje.

Sin embargo, la aplicación de un vendaje (cambios de vendaje o realización ante pruebas deportivas, por ejemplo) son 10€.

¿Debo llevar alguna documentación o resultado de pruebas de imagen?

Sí, cualquier información relacionada con tu salud puede sernos útil. Por tanto, si tienes alguna prueba como radiografías, resonancias, TACs, analíticas, electromiografías o demás es importante que la traigas.

También en el caso de que estés tomando medicación es importante que la recuerdes, o la traigas pues puede interferir en alguno de los tratamiento o en el pronóstico.

¿Qué ropa debo llevar?

Cómoda. Es muy probable que debas quedarte en ropa interior o ropa de deporte que haga la función, así es que ponte algo con lo que te sientas cómodo delante de la gente. Trae también tu material deportivo, si está relacionado con el problema por el que vienes (raquetas, zapatillas y demás), pues quizá tengamos que revisarlo o usarlo en alguna fase de la rehabilitación.

¿Voy a tener que cambiar mi actividad diaria como consecuencia del tratamiento?

Generalmente no. El fisioterapeuta valorará tus capacidades en cada momento, es posible que debas ajustar algunas actividades a tu situación, pero esto va a depender siempre de tu problema y no como resultado del tratamiento.